El último día 10, denuncias del padre inglés Jean-Yves Urfié, ex profesor de química del Collège Saint Martial, en Puerto Príncipe, capital de Haití, hicieron públicas las embestidas de la transnacional Monsanto en el país. Con el pretexto de ayudar en la recuperación del sector agrícola de la nación, arrasada por un terremoto, la empresa donará 475 toneladas de maíz transgénico, más fertilizantes y pesticidas.
"Hay muchas cosas que nos diferencian como mujeres jornaleras, campesinas, consumidoras, del norte, del sur, del campo y de la ciudad. Pero hay muchas cosas que compartimos. En el terreno de la alimentación, la defensa de los cuidados y la lucha contra el mercado global, es más lo que nos une que lo que nos separa. Necesitamos atravesar la lucha feminista con la lucha por la soberanía alimentaria y la lucha por un consumo responsable agroecológico con la abolición de la subordinación de las mujeres respecto a los hombres".
Alrededor de 40 campesinos y campesinas provenientes de 25 países en el mundo, miembros del movimiento internacional La Vía Campesina, se reunirán en Roma para la Cumbre Mundial de la FAO sobre Soberanía Alimentaria y el Foro de la Sociedad Civil entre el 13 y el 18 de noviembre.
La autorización del gobierno para sembrar maíz transgénico en México es un crimen de proporciones históricas. Un puñado de funcionarios que están en su puesto por unos pocos años cargaron contra 10 mil años de trabajo colectivo de millones de campesinos, campesinas e indígenas que crearon y cuidaron el maíz –uno de los cuatro granos bases de la alimentación mundial–, solamente para favorecer a unas pocas trasnacionales.
Integrantes del Consejo Nacional de Trabajadores del Campo (CNTC) solicitaron, a través de una pieza de correspondencia, a los diputados de la Asamblea Legislativa aprobar la propuesta de ley de soberanía alimentaria entregada en 2008.
La economía venezolana ha logrado soportar los coletazos de una crisis mundial, que ha afectado tanto a los países industrializados, como a la mayoría de las naciones del mundo con grandes impactos sociales, reflejados en millones de personas sin empleo, el cierre de pequeñas y medianas empresas y condenando a muchos países pobres a nuevos ajustes financieros. Muchos profetas de la oposición auguraban la fractura de la economía venezolana, basados en viejas experiencias aplicadas por los gobiernos de Acción Democrática, en la décadas del 80 y 90 del siglo XX.
Campesinos llegados de varias provincias del territorio nacional y las organizaciones sociales urbanas estrecharán su vínculo una vez más, unos, denunciando cómo el «avance de las corporaciones transnacionales en los sistemas agrícolas ha llevado al límite la situación, desforestando bosques, desalojando comunidades campesinas e indígenas que resisten en defensa de sus tierras»; los otros, viviendo en las ciudades con temor a perder las fuentes laborales mientras «se profundiza la precarización laboral, la desocupación y la exclusión social»
El gobierno de Álvaro Colom se propone invertir más de Q140 millones en la lucha contra el hambre en el Corredor Seco de Guatemala, afectado por la falta de lluvias, aunque los planes han llegado tarde criticaron analistas.