En total son cuatro millones de hectáreas valoradas en unos 2.400 millones de dólares y ubicadas principalmente en el llamado eje cafetero, que comprende los departamentos de Quindío, Risaralda y Caldas, en el centro oeste del país.
"El gobierno debe moverse más rápido para que los problemas sociales más agudos tengan reacciones más agudas". Así respondió el líder nacional del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), João Pedro Stédile, al anuncio el 11 de febrero de las primeras medidas oficiales del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva sobre reforma agraria.
Al cumplirse un año del estallido de la crisis, millones de argentinos siguen sufriendo el horror del hambre. En este contexto, el programa Prohuerta para la autoproducción de alimentos facilita que 2.500.000 de argentinos cultiven sus propias huertas de un modo sostenible y socialmente justo. Sin embargo, el Gobierno ha reducido su ayuda anual al proyecto, lo que puede suponer la parálisis del programa en medio de la peor catástrofe alimentaria de Argentina.
La Comisión Europea prepara una directiva que autorizará etiquetar como "libres de transgénicos" semillas con un porcentaje de organismos genéticamente modificados (OGM) de entre un 0,3 y un 0,7%, lo que provocará que cada año se planten sin control 7.000 millones de semillas contaminadas que además podrían afectar a los cultivos no modificados. 300 organizaciones ecologistas, agrícolas y de consumidores se han movilizado ante esta medida y se han reunido con los comisarios europeos de Agricultura para reclamar una política de "tolerancia cero" respecto a la presencia de OGM en las semillas que se comercialicen en la UE.
El Director del Programa Mundial de Alimentos, James Morris, reconoce que este programa ha distribuido alimentos transgénicos por 7 años. Esto no es una novedad en América Latina, donde se ha mantenido una campaña en contra del uso de la "ayuda alimentaria" como un instrumento de apertura de mercados de productos agrícolas estadounidenses, en detrimento de nuestros propios agricultores, pero sobre todo, de que nos usen para depositar los productos que otros no desean, pues es bien conocido que los alimentos transgénicos son rechazados por consumidores alrededor del mundo.
Tres cooperantes españoles, dos de ellos pertenecientes a la ONG Sodepaz y un tercero a OSPALL, fueron detenidos por el ejército colombiano y posteriormente expulsados. Todos ellos realizaban misiones de acompañamiento y observación durante la movilización agraria convocada en todo el país contra la política agrícola del Gobierno. Aunque la movilización había sido autorizada, las entidades campesinas participantes han denunciado el uso desmesurado y abusivo de la fuerza policial contra los manifestantes, así como el bloqueo de diversas marchas por parte del ejército y detenciones arbitrarias.
Representantes de comunidades locales, organizaciones de la sociedad civil, y organizaciones no gubernamentales alrededor del mundo, reunid@s en la Cumbre de la Tierra en Johanesburgo, discuten temas relacionados con la privatización de los recursos biológicos y la protección de los derechos de los titulares del conocimiento y las tecnologías tradicionales, especialmente de aquellas relacionadas con la biodiversidad.
Vía Campesina denuncia en este interesante documento la insostenibilidad del modelo actual de producción industrial de alimentos y sus perversos efectos (pérdida del control de los campesinos sobre las decisiones de producción, aumento de la dependencia de capital externo y de recursos como pesticidas o fertilizantes, desligamiento de la tierra, daños en el medio ambiente, etc.) y propone un modelo alternativo de producción campesina sostenible. El texto aborda aspectos tales como técnicas de producción, uso sostenible de recursos, patrones de consumo, apoyo económico necesario, prácticas para lograr ciclos alimenticios sostenibles, formación e investigación.