A más de cuatro décadas de aquel triste septiembre de 1973, sectores de la sociedad chilena discuten si se trató de una “dictadura”, o es preferible referirse a aquel periodo como “régimen militar”. A primera vista bien pudiera parecer una discusión bizantina, una mera disquisición semántica sin mayor trascendencia. Sin embargo, el uso del lenguaje es una de las herramientas fundamentales en la construcción de la memoria y el imaginario de una sociedad. Por tanto, no estamos ante una cuestión baladí, por el contrario, es en el ámbito de lo simbólico donde cristaliza lo político.
Los pescadores de Campeche enseñaron a los jóvenes integrantes de la Ruta Quetzal BBVA los secretos del arte de la pesca artesanal, un trabajo duro y a veces peligroso, con el que todavía se ganan la vida muchos de los habitantes del estado mexicano.
Hijo del cactus del maguey y hermano del tequila y el mezcal, el pulque, una bebida alcohólica fermentada tradicional de México, se resiste a quedar en el olvido y se cuela en las recetas de la cocina tradicional mexicana.
Con ritos andinos que se realizaron en la ciudadela de Tiwanacu, 65 kilómetros al noroeste de La Paz, y en otros sitios de Bolivia, se celebró hoy el advenimiento del "Año Nuevo Aymara", edición 5518.
Un concierto realizado en la noche del sábado como parte de los festejos por el Bicentenario de la Independencia argentina, reunió a más de un millón de personas en la Avenida 9 de Julio, del centro de Buenos Aires, en donde se realizan los principales actos que conmemoran la fecha.
La ministra de Culturas de Bolivia, Zulma Yugar, formalizó en París, Francia, la solicitud ante la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) para postular al charango como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Al mexicano Horacio Ramos no le preocupa pagar unos 50 dólares adicionales en su cuenta de televisión por abonados para disfrutar de toda la Copa Mundial de la FIFA, que comenzará el 11 de junio en Sudáfrica.
La cultura no tiene límites para Yolanda Cruz, una indígena oaxaqueña que llegó muy joven a Estados Unidos y que además de inglés habla otras seis lenguas y ha recibido varios premios por su trabajo cinematográfico.