Para entablar conversaciones de paz con el Gobierno y encontrar una eventual salida política al conflicto armado, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) consideran que es es necesario que las tropas de Estados Unidos que permanecen en esa nación suramericana abandonen ese territorio.
El profesor Gustavo Moncayo, padre del cabo Pablo Emilio Moncayo, pidió al Gobierno de Colombia y a la senadora Piedad Córdoba, que no se dilate la entrega de su hijo y la del uniformado Josué Calvo, secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) cuyo anuncio de liberación se efectuó once meses atrás.
La senadora liberal colombiana, Piedad Córdoba, anunció que esta a la espera de la definición de una fecha por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para la liberación de dos militares secuestrados por ese grupo insurgente.
El proceso de liberación de dos secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) no tiene marcha atrás, según señaló el delegado del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en el país suramericano, Christophe Beney, quien además señaló que el protocolo de seguridad debe ajustarse para que sea eficaz.
Al paso que latinoamericanos y caribeños luchan por los derechos y el bienestar de los pueblos, la región tienen su soberanía amenazada con el creciente número de tropas militares extrajeras en los países. A causa de esto, organizaciones y movimientos populares denuncian y realizan actividades de rechazo a la investida militar en América Latina y el Caribe.
El jefe máximo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Alfonso Cano, ha ordenado a las filas de esa agrupación rebelde la recuperación de corredores estratégicos, los cuales ha dejado de dominar en los últimos cinco años y que ahora controla el Ejército colombiano, según una versión publicada la noche del pasado lunes por el diario El Tiempo.
La violación a los derechos humanos persiste en Colombia. La situación es aún más grave en relación a los niños, niñas y adolescentes. Eso es lo que indica el Tribunal Internacional sobre la Infancia afectada por la Guerra y la Pobreza, de la Misión Diplomática Internacional Humanitaria RWANDA 1994.
El presidente Álvaro Colom reabrió una base militar en el municipio de Ixcán, Quiché, pese a la fuerte oposición de la población que asegura no haber olvidado el sufrimiento que padeció durante la guerra interna, cuando el ejército realizó al menos 102 masacres.